Centenares de personas en EE.UU., Canadá, Reino Unido, Nueva Zelanda y otros países han recibido recientemente paquetes con semillas procedentes de China que no habían ordenado. Los misteriosos envíos ya han dado pie a varias teorías sobre sus posibles orígenes, incluidas algunas que apuntan a la amenaza del bioterrorismo. El Servicio de Inspección Sanitaria de Animales y Plantas del Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) comenzó una investigación después de las quejas de algunos destinatarios de paquetes no solicitados residentes en diferentes estados del país. Posteriormente, las autoridades supervisoras de otras naciones reportaron denuncias similares.

Dichos envíos se ven como paquetes de correo ordinarios, en cuyas etiquetas se describe el contenido con las palabras “aretes”, “joyas” o “juguete”. Sin embargo, en el interior, en lugar de estos artículos, se hallan bolsas con distintas semillas: calabaza, repollo, mostaza y otras plantas. Según los informes disponibles hasta la fecha, la mayoría de los paquetes tenían direcciones de remitentes chinas, y las propias bolsas con semillas estaban etiquetadas como “hecho en China”. Sin embargo, las autoridades del gigante asiático ya han negado cualquier participación en lo que está sucediendo.

El diario británico ‘The Guardian’ reportó que alrededor de un centenar de personas en el Reino Unido recibieron este tipo de envíos e informó asimismo sobre varios casos en Portugal. Al menos un caso se reportó en Nueva Zelanda, con la diferencia de que el remitente no es de China, como en la mayoría de los casos, sino de Zambia.

En EE.UU., la escala parece ser la más significativa: solo en el estado de Florida, más de 600 residentes recibieron envíos de semillas no solicitados, según el canal ‘ABC’. Uno de ellos, Matt Weidner, de la ciudad de St. Petersburg, recibió hasta tres paquetes en una sola semana. Un informe del ‘USDA’ del 29 de julio indica que residentes de al menos 22 estados ya han presentado quejas sobre dichos paquetes, pero los funcionarios admiten que no saben la cantidad real de los que han sido enviados por todo el país.

Las autoridades agrícolas de diferentes países instan a tratar los misteriosos paquetes con precaución, sobre todo, a no sembrar semillas de fuentes desconocidas: “[Pueden] ser semillas de plantas invasoras o portar plagas de plantas que podrían ser dañinas si se introducen […]. Son capaces de invadir áreas agrícolas y naturales, causando graves daños a nuestros recursos vegetales”, advierte en un comunicado la Agencia de Seguridad Alimentaria de Canadá (CFIA).

Por su parte, el representante de la Real Sociedad Británica de Agricultura, Gerald Clover, aseveró a The Guardian que la amenaza de tales paquetes es difícil de evaluar sin conocer el origen de las semillas, pero alertó que “cualquier cosa que pueda crecer puede ser potencialmente peligrosa”.