El clásico americano, las papas fritas, ademas de deliciosas, están asociadas a diversas enfermedades. Su alto contenido en grasas dañinas y su alto contenido en sodio; además de ser cocinadas a altas temperaturas, podrían causar incluso muerte prematura.

De acuerdo con ‘Infobae’, un equipo de investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Brescia y la sociedad CEINGE Biotecnologie Avanzate de Italia concluyó a través de una investigación que comer de dos a tres raciones de papas fritas por semana puede no sólo aumentar sino hasta duplicar el riesgo de muerte prematura.

El estudio, publicado en la revista ‘The American Journal of Clinical Nutrition’, analizó los datos de más de 4.400 personas para llegar a la conclusión sobre el consumo de este snack. Si bien la papa en sí misma puede formar parte de una dieta saludable, algunos estudios sugirieron que comerla en exceso puede plantear riesgos para la salud, como la hipertensión. Duran los ocho años que duró la investigación, fallecieron 236 participantes, de los cuatro mil adultos que formaron parte del mismo.

Las personas que consumían papas fritas más de tres veces por semana, el riesgo de muerte prematura aumentó significativamente, con relación a quienes no las comían. El método de fritura profunda que se emplea en la preparación de este platillo, produce grasas trans; lo que podría estar vinculado a problemas cardiovasculares y muerte prematura de los participantes del estudio.