Este domingo el cohete Falcon 9 de la misión SpaceX ha despegado exitosamente desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, EE.UU. El cohete se dirige a la Estación Espacial Internacional con 2.494 kilos de carga, entre los que está la superbacteria ‘Staphylococcus aureus’, o estrafilococo dorado, resistente a la meticilina (MRSA, por sus siglas en inglés).

Con ayuda de un brazo robótico dos astronautas recibirán el patógeno responsable de matar anualmente a más estadounidenses que el sida, el enfisema, el párkinson y los homicidios juntos.

Los científicos planean estudiar la bacteria en el espacio, pues creen que el ambiente de microgravedad acelerará su mutación. Esto ayudaría a los investigadores a predecir el futuro desarrollo del ‘Staphylococcus’ y reducir sus efectos negativos para la humanidad, según ‘Forbes’.

‘Staphylococcus aureus’ tiene altas tasas de adaptación a los antibióticos y la observación de su desarrollo en la EEI dará a los médicos una gran ventaja para desarrollar medicamentos para el futuro con anticipación.

Inicialmente la misión debía empezar el 14 de febrero, pero fue aplazada hasta el día 18. Ese día, cuando los medios ya habían anunciado el evento y habían iniciado las transmisiones, el lanzamiento fue aplazado 24 horas a pocos segundos del despegue por razones técnicas.