La Organización Mundial de la Salud está preparando una nueva guía sobre los edulcorantes no azucarados que deberá estar lista para finales de año. Por ello, encargó a un equipo internacional de científicos que revisara toda la literatura médica sobre los efectos de los edulcorantes, reporta ‘Animal Político’.

En total se revisaron 56 investigaciones y la conclusión es que no hay pruebas de que los edulcorantes sean mejores que el azúcar. “La ciencia ha demostrado que los sustitutos del azúcar realmente no ayudan mucho y que quienes los consumen a largo plazo terminan con resultados menos saludables que las personas que no los usan”, explicó Susan Swithers, investigadora de la Universidad de Purdue que participó en el estudio.

En efecto, tan solo en “unos pocos” de los 56 estudios revisados, se vio que algunos adultos que consumían edulcorantes perdieron de media 1,3 kilogramos de peso, pero los propios científicos también advierten de que la metodología, la duración y la medición de estos experimentos no permitían arrojar conclusiones.

En el caso de los niños, sin embargo, observaron que el algunos casos estos llegaban a ganar masa corporal. Algunos de los estudios mostraban que las personas que consumían edulcorantes registraban un aumento del apetito. Esto se debe, explican los científicos, a posibles desequilibrios en la microbiotia (bacterias del intestino).

Esto quiere decir que los edulcorantes pueden hacer crecer en nuestro sistema digestivo especies de bacterias menos saludables, haciendo que no regulemos bien la relación entre apetito y saciedad. También puede acostumbrar a nuestro cuerpo a demandar sabores dulces.

Otro de los motivos por lo que los edulcorantes pueden resultar en una ganancia de peso, apuntan, es porque la gente que toma edulcorantes crea que puede excederse en otras comidas porque ya está haciendo un esfuerzo al eliminar el azúcar de su dieta. Los investigadores aseguran que deben hacerse más estudios y análisis sobre los efectos de los edulcorantes y recuerdan que los mejores sustitutos del azúcar son el agua y las comidas no edulcoradas.