A medida que los tratamientos psicodélicos se acercan a la aprobación regulatoria, se avecina un problema en la industria: la falta de profesionales capacitados que puedan manejar compuestos tan poderosos. Los psicodélicos son sustancias que alteran la mente; y los profesionales pueden tardar horas en guiar a los pacientes a través de la experiencia de tomarlos como tratamientos para afecciones como el trastorno de estrés postraumático y la depresión.

De hecho, expertos como Stephen Ross, director asociado del Centro de Medicina Psicodélica Langone Health de la Universidad de Nueva York, estiman que podríamos necesitar decenas de miles de profesionales capacitados cuando los medicamentos psicodélicos lleguen al mercado. Tanto la Universidad Johns Hopkins, la Universidad de Yale y la Universidad de Nueva York anunciaron el jueves que están colaborando para crear un plan de estudios sobre psicodélicos para psiquiatras. Una subvención de 1 millón de dólares (mdd) financiará a investigadores en las tres escuelas durante los próximos dos años. Ellos desarrollarán un plan de estudios para psiquiatras y crear materiales educativos para otros profesionales médicos.

El objetivo es tener el plan de estudios certificado por el Consejo de Acreditación para la Educación Médica de Graduados. Esto crearía un camino para que el programa esté disponible para las facultades de medicina como una especialidad acreditada en todo el país. La idea es que el programa se diseñe de manera que partes del plan de estudios puedan ayudar a capacitar a otros profesionales de la salud, como: terapeutas, enfermeras, asistentes médicos, como material en las facultades de medicina. Los investigadores trabajan para llenar el vacío que existe entre los psicodélicos y el sistema médico. También, Benjamin Kelmendi, codirector del Programa de Ciencias Psicodélicas de Yale, dijo a Insider que consideraba que los psicodélicos tenían amplias aplicaciones que atraerían a otras ramas de la medicina.

«La brecha que estamos tratando de llenar con este programa es reunir la experiencia psicodélica que se ha desarrollado en varios lugares y traerla a la corriente principal del establecimiento médico», dijo Christopher Pittenger, el otro codirector del programa. «Si toda la experiencia psicodélica crece fuera de la medicina convencional, eso crea un cisma en el campo, lo que no creo que sea bueno para nadie», agregó, informó ‘Business Insider’.