El gigante tecnológico Microsoft ha guardado —con ayuda de su compañía GitHub— los proyectos de código abierto de Android, Linux, además de otras 6.000 aplicaciones en el Archivo Mundial Ártico, ubicado en una mina situada en la isla de Spitsbergen, con el objetivo de que sobrevivan a un eventual apocalipsis, informó este miércoles ‘Bloomberg’.

Un tratado internacional establece como territorio neutral esta zona, que también alberga la famosa Bóveda Global de Semillas de Svalbard, un enorme almacén subterráneo que contiene semillas congeladas de miles de plantas de cultivo de todo el mundo, con el objetivo de proteger todo ese material genético ante posibles desastres naturales, guerras u otros cataclismos, recuerda el medio estadounidense.

El director general de GitHub, Nat Friedman, viajó a finales de octubre a este lugar para almacenar en dicho archivo gran parte del código de ‘software’ abierto del mundo, que se guarda en un dispositivo de pocos kilos en el que están codificados los datos. Como los servidores y las memorias USB no son suficientemente duraderas para este propósito, los datos están codificados en lo que parecen ser “carretes de películas” dentro de un recipiente. “Básicamente se trata de microfilm”, añade Bloomberg. Se cree que este sistema puede durar 750 años en condiciones normales, e incluso dos milenios si se conserva en un ambiente frío, seco y con poco oxígeno.

El dispositivo contiene los sistemas operativos Android y Linux, además de otras 6.000 aplicaciones importantes de código abierto. “Es una especie de momento mágico. Creo que tener un registro histórico de esto será valioso para las generaciones futuras”, aseguró Friedman. El objetivo de GitHub, que Microsoft adquirió el año pasado por 7.500 millones de dólares, pasa por guardar en el Archivo Mundial Ártico hasta 200 dispositivos de ese tipo, con una capacidad de 120 gigavatios de código de ‘software’ abierto cada uno. En un futuro también planean tener muchos “depósitos de código” repartidos por todo el mundo.

Friedman considera que el ‘software’ de código abierto es uno de los grandes logros de la humanidad ya que, en su opinión, se ha convertido en “la base del mundo moderno”, pues de él dependen Internet, los teléfonos inteligentes, los satélites y los dispositivos médicos y científicos, así como los robots. El modelo de código abierto permite a otra persona ver ‘software’ creado por otros, utilizarlo y hacerlo suyo o desarrollarlo. En la actualidad GitHub dispone de cerca de 40 millones de personas, la mayoría de ellas voluntarios, que se encargan de supervisar el correcto funcionamiento de sus proyectos, detectando errores, buscando agujeros de seguridad y haciendo un seguimiento de los cambios.