La NASA ha detectado una gran fulguración solar saliendo de un lado del Sol, lo que sugiere que “una región solar especialmente activa podría estar girando hacia allí”, reporta Newsweek.

El fenómeno se puede apreciar en un video captado este domingo por el Observatorio de Dinámica Solar de la agencia espacial estadounidense. Las imágenes muestran una estructura de plasma contorsionada moviéndose en el lado izquierdo de la estrella poco antes de erupcionar en dirección al espacio. Las fulguraciones solares son erupciones de radiación electromagnética que viajan a la velocidad de la luz, cuyo aumento puede tener un efecto en la ionosfera de la Tierra, una región de la atmósfera que contiene partículas cargadas eléctricamente. Si son lo suficientemente fuertes, son capaces de interrumpir las comunicaciones de radio de alta frecuencia.

La llamarada de este domingo ha sido calificada como relativamente débil, perteneciente a la clase C9.3. Las erupciones se clasifican por cuatro letras que aumentan en fuerza desde B, C, M a X, más una cifra de subdivisión del 1 al 9. Normalmente, solo las erupciones de clase M o superior pueden tener consecuencias notables en la Tierra. Este tipo de erupciones tienden a surgir de las llamadas manchas solares, donde las líneas del campo magnético del Sol son tan fuertes que impiden que el calor llegue a su atmósfera, dando lugar a zonas más frías y de color oscuro. Cuando estas líneas se desplazan repentinamente, se libera el material solar, lo que se conoce como eyecciones de masa coronal.