La ‘NASA’ anunció la semana pasada que lanzará una nave del “tamaño de una caja de zapatos” hacia un asteroide, utilizando una vela solar, lo que la convierte en la primera misión de este tipo en el espacio profundo. Lanzada con el vuelo de prueba sin tripulación Artemis I, la pequeña misión de exploración de asteroides llamada ‘Near-Earth Asteroid Scout’ (NEA) perseguirá el que será el asteroide más pequeño jamás visitado por una nave espacial: el 2020 GE, un asteroide cercano a la Tierra de menos de 18 metros de diámetro.

El NEA Scout llegará allí desplegando una vela solar, fabricada con un aluminio recubierto de un plástico más fino que un cabello humano, que aprovecha los fotones del Sol para impulsarse. La luz solar actúa como una fuerza constante, por lo que una diminuta nave espacial equipada con una gran vela solar puede llegar a recorrer muchos kilómetros por segundo. El 2020 GE fue observado por primera vez en marzo del 2020 por el proyecto Catalina Sky Survey de la Universidad de Arizona, como parte de su búsqueda de objetos cercanos a la Tierra para la Oficina de Coordinación de Defensa Planetaria de la NASA.

La nave utilizará su cámara científica para obtener una visión más cercana, midiendo el tamaño, la forma, la rotación y las propiedades de la superficie del objeto, al tiempo que busca el polvo y los escombros que puedan rodear al 2020 GE. Será una de las diez cargas útiles secundarias a bordo del cohete Space Launch System (SLS), que se lanzará no antes de marzo próximo desde el Centro Espacial Kennedy de la NASA en Florida. El NEA Scout se desplegará entonces desde un dispensador fijado al anillo adaptador que conecta el cohete y la nave espacial Orión.