Los científicos del Laboratorio de Propulsión a Reacción de la NASA y de la ‘División Antártica Australiana’ se han unido para perfilar un robot submarino diseñado para la búsqueda de vida extraterrestre y que podría ser utilizado en una futura expedición a una de las lunas heladas de Júpiter, se informa a través de un comunicado oficial.

Los científicos de la agencia espacial se dirigen hacia la estación australiana Casey, en la Antártida, para realizar pruebas por varias semanas a su róver flotante BRUIE, el cual está dotado de ruedas independientes que le permiten desplazarse por debajo del hielo y adherirse a él para recoger muestras y realizar “mediciones sensibles” en esas áreas. El dispositivo tiene un metro de longitud y ya se ha probado en el Ártico y en Alaska, en donde se ha comprobado que es más eficiente energéticamente que otros submarinos de tamaño similar. Ahora se busca probar cuánto duran las baterías del aparato en condiciones extremas y cómo puede manejarse su paso por diferentes terrenos.

La NASA se prepara para ir a Júpiter en el 2025 para investigar su luna Europa, de donde se tienen evidencias de que hay un océano salado debajo de una gruesa corteza de hielo de entre 10 y 20 kilómetros de espesor y donde se cree que hay muchas posibilidades de encontrar vida. “Este océano salado podría contener más del doble de agua que la Tierra y tener todos los ingredientes adecuados para sustentar organismos vivos simples”, explica el científico de la agencia espacial Kevin Hand.