Esta semana, la NASA reveló detalles sobre el multimillonario proyecto que eventualmente reemplazará al Telescopio Espacial James Webb, cuyo principal objetivo será la búsqueda de vida extraterrestre en planetas similares a la Tierra. El nuevo telescopio espacial, que estará en órbita a principios de la década del 2040, temporalmente será llamado Observatorio de Mundos Habitables, HWO por sus siglas en inglés, mejor conocido como el cazador de alienígenas.

Durante la última reunión de la Sociedad Astronómica Americana, funcionarios de la NASA, revelaron que fuera del nombre de trabajo, la mayoría de los detalles de la nueva nave aún tienen que ser resueltos. “El observatorio estará diseñado desde cero para ser actualizado por robots, lo que significa que una futura nave espacial, podría llegar al Telescopio para actualizar o reparar sus componentes clave, de forma automática”. Mark Clampin, Director de la División de Astrofísica de la NASA.

Aunque el observatorio HWO no será el próximo telescopio espacial que la NASA se lanzará. Ya que el Observatorio Romano Nancy Grace de energía oscura y caza de exoplanetas, despegará en el 2027. Hasta ahora ha habido varias propuestas que incluirá el HWO de la NASA, como el observatorio multisegmentado de 15 metros llamado LUVOIR. Instrumento que le permitirá, identificar rastros de vida en exoplanetas potencialmente habitables. Incluso evidencias de civilizaciones extraterrestres.

Telescopio espacial que también podrá observar el cosmos en ultravioleta, una región del espectro que no podemos estudiar desde la superficie terrestre, por la interferencia provocada por nuestra atmósfera. El HWO, será capaz de observar exoplanetas pequeños y similares a la Tierra, que orbitan estrellas parecidas a nuestro al sol. Hasta ahora, ningún mundo de ese tamaño y tipo ha sido fotografiado directamente por un telescopio.

El equipo de estudio de la NASA concluyó en su reciente informe, que la versión final del observatorio, incluso podría identificar y estudiar a 54 planetas potencialmente similares a la Tierra, durante un período de observación de sólo cinco años, junto a cientos de planetas más grandes. Por lo que el telescopio apodado como el cazador de alienígenas, es considerado una prioridad para la NASA.