Aunque el impacto positivo de una nutrición adecuada en el estado físico de toda persona es bien conocido desde hace tiempo, un equipo de científicos británicos dio un paso más allá al analizar la correlación entre una dieta nutritiva, rica en frutas y verduras, y la salud mental. Así lo detalla un estudio publicado el pasado 27 de septiembre en la revista científica ‘BMJ Nutrition, Prevention & Health’.

Los investigadores analizaron las respuestas de 1.253 alumnos de primaria, de entre 8 y 11 años, y 7.570 alumnos de secundaria de 12 a 18 años, a los que les pidieron indicar con qué frecuencia se identificaban con frases como “Me siento bien conmigo mismo” o “Siento que me quieren”, así como responder a ciertas preguntas sobre los alimentos que suelen consumir. Simultáneamente, el estudio tuvo en cuenta otros factores que podrían influir en el bienestar mental de los participantes, por lo que todos fueron preguntados acerca de su edad, sexo, salud, condiciones de vida y experiencias adversas. Los resultados revelaron que una dieta nutritiva, asociada con el consumo de frutas y verduras, así como hábitos de desayuno y almuerzo más saludables, estaban vinculados con un mejor estado mental en los niños.

Entre los alumnos de secundaria, un mayor consumo de frutas y verduras, de al menos 5 raciones al día, se correspondió con calificaciones de salud mental más altas, con una diferencia de cerca de 8 % por encima de los estudiantes que no consumían esos nutrientes. Del mismo modo, se reveló que el bienestar mental tiene alguna relación con el tipo de desayuno o almuerzo que se ingiera. Así, los alumnos de secundaria que no desayunaban obtuvieron puntuaciones de salud mental un 6 % más bajas que aquellos habituados a un desayuno tradicional. Asimismo, los que no almorzaban manifestaban peor salud mental. El análisis mostró resultados similares en alumnos de primaria.

Los científicos descubrieron que solamente el 25 % de los estudiantes de secundaria consumían cinco o más porciones de frutas y verduras diariamente, lo que indicaría un riesgo aumentado de desarrollar problemas de salud mental. Según estimaron, la falta de desayuno y almuerzo produciría un efecto negativo similar a las discusiones constantes o la violencia doméstica. ‘The Conversation’ cita: “Nuestros descubrimientos muestran que la alimentación de alta calidad debe estar disponible para todos los niños y la gente joven, a fin de mejorar su bienestar mental y ayudarlos a alcanzar todo su potencial”, afirmaron los científicos, de acuerdo con RT.