En los últimos meses, el cometa interestelar 2I/Borisov, más conocido simplemente como Borisov, se convirtió en una ‘celebridad’ en la esfera de la astronomía. Las noticias sobre su aparición en los radares de las agencias espaciales ocuparon los titulares en medios de comunicación de todo el mundo y despertaron aún más interés entre la comunidad científica.

El telescopio espacial Hubble, de la NASA y la Agencia Espacial Europea, ha captado las imágenes más nítidas y cercanas del cometa hasta la fecha. Este 9 de diciembre, Borisov —bautizado así por el apellido de su descubridor, el astrónomo aficionado ruso Guennadi Borísov— pasó a una distancia de aproximadamente 298 millones de kilómetros de la Tierra, alcanzando una velocidad de más de 160.900 kilómetros por hora. Gracias a la corta distancia, las nuevas imágenes de Hubble permitieron a los astrónomos conocer nuevos datos sobre la naturaleza de Borisov, el cual es el primer cometa interestelar conocido.

 

 

“Sorprendentemente, las imágenes del Hubble muestran que el núcleo —el cuerpo del cometa— es más de 15 veces más pequeño de lo que las anteriores investigaciones sugerían”, afirmó David Jewitt, profesor de ciencias planetarias y astronomía de la Universidad de California en Los Ángeles, en la página web de la ‘NASA’. Otro hecho sorprendente es que el cuerpo celeste tiene un radio de menos de medio kilómetro.

“Conocer el tamaño es potencialmente útil para comenzar a estimar lo comunes que tales objetos pueden ser en el sistema solar y nuestra galaxia. Borisov es el primer cometa interestelar conocido, y nos gustaría saber cuántos más hay”, agregó Jewitt. Según la agencia espacial, el viajero interestelar pasará a la distancia mínima de la Tierra (290 millones de kilómetros) el próximo 28 de diciembre.