Al menos seis países y una oleada de empresas privadas han anunciado públicamente más de 250 misiones a la Luna que se llevarán a cabo en la próxima década. Muchas de estas misiones incluyen planes para crear bases lunares permanentes y están motivadas en gran parte por la ambición de evaluar y comenzar a utilizar los recursos naturales del cuerpo celeste. A corto plazo, los recursos se utilizarán para respaldar las mismas misiones, pero a largo plazo, la luna y sus recursos serán una puerta de entrada fundamental para la explotación de las riquezas del sistema solar.

Sin embargo, plantean cuestiones legales importantes. En la Tierra, la posesión y propiedad de los recursos naturales se basan en la soberanía territorial. Por el contrario, el Artículo II del Tratado del Espacio Exterior, el acuerdo de 60 años que guía la actividad humana en el espacio, prohíbe a las naciones reclamar territorio fuera del planeta. Esta limitación incluye la luna, los planetas y los asteroides. 

Por lo que ésta, será reconocida como la década en que los humanos hicieron la transición a una verdadera raza espacial que utiliza los recursos cósmicos para sobrevivir y prosperar tanto en el espacio como en la Tierra. Para respaldar este futuro, la comunidad internacional está trabajando a través de varios canales para desarrollar un marco para la gestión de los recursos espaciales, comenzando con el vecino más cercano de la Tierra, la Luna. Tanto EE. UU., como Rusia y China han anunciado planes para crear bases permanentes y varias misiones privadas también están siendo desarrolladas por compañías como iSpace, Astrobotic y otras.

Estas misiones tienen como objetivo determinar qué recursos están realmente disponibles en la Luna, dónde se encuentran y qué tan difícil será extraerlos. Actualmente, el más preciado de estos recursos es el agua, necesaria para beber y cultivar alimentos, pero cuando se divide en hidrógeno y oxígeno, también se puede usar como combustible para impulsar cohetes que regresan a la Tierra o viajan más allá de la luna. Otros recursos valiosos en la luna incluyen metales de tierras raras como el neodimio, que se usa en imanes, y el helio-3 , que se puede usar para producir energía. Bienes que también son escasos y provocarán problemas en la carrera por explotarlas, por lo que urgen acuerdos mundiales.