Varios cazadores de tiburones, interesados en las aletas y el aceite de estos depredadores, tropezaron en sus redes con una población de celacantos, un ‘pez fósil’ de 420 millones de años, especie que durante muchos años se creyó extinta, informa ‘Mongabay’, un sitio web sobre ciencias ambientales. El descubrimiento accidental del pez del período Cretácico se produjo cerca de la costa suroeste de Madagascar, en el océano Índico.

Los celacantos (Latimeria chalumnae) tienen ocho aletas en total: dos dorsales, dos pectorales, dos pélvicas, una anal y una caudal. Estos peces habitan en cuevas situadas en aguas profundas, de 150 a 300 metros, por lo que es muy extraño verlos. Este pez de aletas lobuladas, que llega a pesar 90 kilogramos y cuyo primer ejemplar vivo fue capturado en 1938 en la costa oriental de Sudáfrica, fue encontrado por pescadores en redes de fondo, conocidas como redes de trasmallo.

Tal método de pesca a tiburones, impulsado en la década de 1980 por la demanda de aletas y aceite de tiburones en China, puede afectar gravemente a la población restante de celacantos, según un estudio reciente publicado en el ‘South African Journal of Science’. El autor principal del estudio, Andrew Cooke, sostiene que es posible que se hayan capturado más de 100 celacantos frente a las costas de Madagascar en las últimas décadas.

Según sus datos del 2020, se han recolectado al menos 34 especímenes entre 1987 y 2019. Cooke y los otros autores del estudio estiman que Madagascar es el “epicentro” de la distribución del celacanto. “No hay duda de que las redes de enmalle de malla grande son ahora la mayor amenaza para la supervivencia de los celacantos en Madagascar”, agregaron.