El incremento de las temperaturas como consecuencia del cambio climático está contribuyendo a la proliferación de algas toxicas en los cuerpos de agua dulce en EE.UU., donde la semana pasada murieron cuatro perros al entrar en contacto con esos microrganismos.

El pasado 8 de agosto, Melissa Martin, residente en Wilmington (Carolina del Norte), y una de sus amigas llevaron a sus tres perros a un estanque para que se refrescaran del calor veraniego. Poco después una de las mascotas empezó a sufrir convulsiones y luego los otros dos canes también presentaron síntomas similares, divulgaron medios locales.

Los animales fueron llevados a un hospital veterinario, donde murieron. El veterinario determinó que la causa de la muerte fue una intoxicación provocada por algas verdeazuladas.

Otra historia similar se repitió el 10 de agosto en Georgia, donde Morgan Fleming relató a través de su cuenta de Facebook que su perro murió tras haber nadado en un lago. Al igual que Martin, Fleming atribuyó la muerte de su mascota a las algas verdeazuladas.

 

 

Esas algas, conocidas como cianobacterias, son bacterias que crecen en lagos, estanques y canales. En pequeñas cantidades, esos microrganismos no representan una amenaza, pero cuando las condiciones de temperatura y nutrientes son favorables su población crece rápidamente. Este aumento se denomina floración, y las algas eliminan toxinas que puede tener graves consecuencias para las personas y animales que beban el agua contaminada.

Según la ‘Agencia de Protección Ambiental de EE.UU.’, las floraciones de algas nocivas son un “problema ambiental importante” en ese país, y la situación podría agravarse debido a los efectos del cambio climático.