Comiendo legumbres, se puede perder peso. Lejos de lo que mucha gente piensa este tipo de alimentos no nos hace engordar, informa ‘Mejor con Salud’.

Además, apenas contienen grasa y nos aportan tantas proteínas como una ración de carne. La ‘Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO)’ ha proclamado 2016 como el año de las legumbres.

Según los propios análisis de esta organización, el consumo de legumbres ha caído en numerosos países hasta en un 50%. El problema básico es que la gente ya no tiene tiempo para cocinar y opta antes por platos rápidos y precocinados.

Es toda una lástima, no hay duda. Porque las legumbres son altamente beneficiosas para la salud cardiovascular e incluso para prevenir el cáncer o la diabetes. El consumo de legumbres y su creencia de que nos hacen ganar peso se fundamenta en varios aspectos.

En primer lugar, algo que todos sabemos es que los platos más clásicos cocinados con legumbres suelen contener diversos alimentos muy calóricos. Las lentejas, o los garbanzos se suelen acompañar con chorizo, morcilla u otros derivados cárnicos. Es común que en muchos países las legumbres sean parte indispensable de esos platos caseros hipercalóricos (la clásica “comida de la abuela”).

Los nutricionistas, por su parte, quieren dejarlo claro y defender el consumo correcto y adecuado de las legumbres.

Las legumbres son ricas en proteínas y aportan a un adulto parte de las energías que necesita a lo largo del día.

Apenas contienen grasas: un plato cocinado de legumbres contiene menos grasa que una cucharada de aceite de oliva.
Aún más, las legumbres contienen grasas insaturadas, las cuales son necesarias para mantener una adecuada salud cardíaca. Desde el ‘Área de Nutrición de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN)’ nos indican que el principal problema está en el tipo alimentos que incluimos en estas recetas (casi siempre derivados cárnicos). Si nos acostumbráramos a comer legumbres en ensaladas, por ejemplo, nuestra salud y nuestro peso lo agradecerían. Los garbanzos o las lentejas combinan muy bien con muchos vegetales, e incluso con las almejas.