La Agencia Espacial Europea (ESA) ha empezado el desarrollo de una futura constelación satelital que orbitará alrededor de la Luna y proporcionará servicios de navegación GPS y telecomunicaciones a los exploradores lunares. El plan prevé que el sistema se instale a finales de esta década, es decir, unos años después del esperado alunizaje de una misión tripulada Artemis de la NASA cerca del polo sur del satélite.

La ESA espera que el satélite de la Tierra sea escenario de actividad espacial en los próximos años, y la constelación artificial, llamada Moonlight, está destinada a facilitar el desarrollo de estas expediciones. “Tener una red de navegación y telecomunicaciones que transmita a la Tierra lo que aprendamos en la Luna es crucial para la sostenibilidad de las futuras misiones”, afirmó en rueda de prensa el jueves el director de telecomunicaciones y aplicaciones integradas de la ESA, Elodie Viau.

 

 

Según el experto, la tecnología permitirá establecer observatorios en la cara oculta de la Luna, donde incluso “tal vez podamos usar Skype”, informa ‘Space.com’. La agencia ha otorgado a dos consorcios industriales europeos concesiones para estudiar la factibilidad del proyecto en el próximo año y medio y elaborar soluciones técnicas.

De materializarse, el sistema de navegación permitiría prescindir de los subsistemas que porta cada módulo de aterrizaje, unos aparatos de 40 kilos de peso que procesan los datos entrantes y miden la distancia hasta la superficie de la Luna para garantizar que el aterrizaje se realice con éxito. Lo único que requiere el nuevo sistema es un receptor de señales y un altímetro. Además, prescindir de los voluminosos subsistemas aumentará el espacio disponible dentro del módulo, lo que permitiría llevar a la Luna instrumentos adicionales, según ha contado el director de navegación, Paul Verhoef.

Este directivo de la ESA precisó que la constelación constará de tres o cuatro satélites que proporcionarán el sistema de navegación, y que para reforzar las telecomunicaciones podrían utilizarse satélites adicionales. “Nuestro objetivo ahora mismo es que la constelación permita una precisión de 100 metros y quizá aún más: creemos que podríamos alcanzar una precisión de 30 metros”, dijo. La ESA espera que la constelación sea operada por el sector privado.