Un equipo de geólogos está estudiando un trozo de cristal de 830 millones años de antigüedad hallado en Australia que podría contener microorganismos vivos, y planean abrirlo. El descubrimiento de microbios atrapados en cristales de halita (que es la forma natural del cloruro de sodio, sal de roca común), bautizados ‘formación Browne’, fue anunciado este mes en un estudio publicado en la revista Geology.

Los investigadores sostienen que los organismos unicelulares contenidos en pequeños cubos de líquido dentro del núcleo de la formación aún podrían estar vivos, por lo que quieren abrir la estructura y comprobarlo. Aunque podría parecer una mala idea, considerando el historial de la lucha de la humanidad contra epidemias causadas por microorganismos, los científicos aseguran que no hay razones para preocuparse.