¿Por qué debes probar las Mollejas de Pollo?

¿Por qué debes probar las Mollejas de Pollo?

La molleja del pollo es simplemente un músculo donde el ave tritura y ablanda los alimentos por medio de una presión mecánica antes de digerirlos. Es una parte del sistema digestivo de estos animales donde ellas muelen los alimentos con la ayuda de pequeñas piedras tragadas previamente durante el picoteo, pues las aves, al carecer de dientes, tragan piedras o arena para ayudar a la digestión, como forma de “masticar”, informa ‘Cuba Hora’.

Al igual de las otras partes del pollo, los llamados menudos, donde se incluye la molleja además del corazón y el hígado, son una fuente completa de proteínas de alta calidad, y contienen todos los aminoácidos esenciales necesarios para la nutrición humana por ser de origen animal.

Las proteínas participan en la formación de tejido muscular, colaboran en la producción de enzimas y hormonas, así como de los anticuerpos, y están vinculadas con la función del sistema inmunitario. Son fundamentales en el crecimiento y desarrollo de los niños.

Otro beneficio de este alimento es no tener casi hidratos de carbono, recomendada entonces a personas con problemas de diabetes. Además, la carne de la molleja es de baja densidad calórica; así, una porción de 100 gramos o 3,5 onzas (aproximadamente igual al tamaño de una baraja de naipes) aporta solo 94 calorías, por eso es útil incluirla en los planes de adelgazamiento, pues nutre y no engorda.

Las mollejas de pollo contienen un bajo contenido en grasas, la mitad de ellas insaturadas. Aproximadamente, solo el 15 % de las calorías de una porción proviene de las grasas. La ingesta diaria recomendada de grasas oscila aproximadamente entre 44 a 78 gramos, por lo tanto, los 2,6 g presentes en las mollejas no aportan una cantidad significativa de este nutriente.

Sin embargo, el contenido de colesterol de este alimento es relativamente elevado. Una porción contiene 370 miligramos. Se recomienda una ingestión no mayor de 300 miligramos diarios de colesterol en personas normales. Quienes tienen elevados niveles deben consumir menos de 200 miligramos de colesterol por día.

En cuanto a vitaminas, una porción aporta el 17 % de la ingesta diaria recomendada de vitamina B12, el 16 % de niacina, o vitamina B3, y también cuentan con el 12 % del valor diario de riboflavina, o vitamina B2.

La vitamina B12 estimula la producción de glóbulos rojos y colabora con el buen funcionamiento de las células del sistema nervioso. La vitamina B3 es de consumo diario e importante para la producción hormonal. También contiene cantidades significativas de ácido fólico y el 6 % de los requerimientos diarios de vitamina C y 1 % de los de vitamina A.

En relación con los minerales, una porción de mollejas de pollo posee un elevado contenido de selenio, con el 59 % del consumo diario recomendado. Este mineral contiene antioxidantes que protegen contra diversas enfermedades, incluido el cáncer.

Las mollejas también aportan el 29 % del valor diario de zinc, fortalecedor del sistema inmunológico y participante en la cicatrización de las heridas, el 19 % de fósforo y son ricas en hierro, mineral necesario para fabricar la hemoglobina, pues una ración aporta el 18 % de las necesidades diarias.

Este alimento posee un bajo contenido de sodio pero elevado potasio y por eso los hipertensos pueden consumirlo con relativa tranquilidad. Contiene el 1 % del calcio necesario en un día, además, acetil colina. Sirve para sintetizar células del sistema nervioso y algunos estudios demuestran cómo su consumo puede disminuir problemas de Alzhéimer o demencia senil.

2018-11-15T12:16:35+00:00