Dentro de poco Chicago estará en boca de muchos, sobre todo en aquellos que tenemos amor enfermizo por la crema de avellana y chocolate: abrirá el primer Nutella Café del mundo y promete transformarse en un vicio para habitantes y turistas, informa ‘Debate’.

Este alimento es preferido por miles en todo el mundo y es un producto muy cotizado en el mercado, por su delicioso sabor, consistencia y complemento de postres o comidas. La crema de avellanas deja una sensación de placer y aunque su ingrediente principal es el aceite de palma, las consecuencias de su consumo deben estar en mente de todos.

Gracias a su incomparable sabor, ha recorrido el mundo a pesar de contener glutamato monosódico (MSG, por sus siglas en inglés), también conocido como E621, GMO emulsionante lecitina de soya y aceite de palma, cuya extracción ha agravado el medio ambiente alrededor del mundo.

La lecitina de soya proviene de los desperdicios de un proceso de desgomado, usándose continuamente como solvente y pesticida para formar plásticos sólidos.

67% del producto es grasa saturada y azúcar procesada (alrededor de 200 calorías, 11 gramos de grasa, de la cual 3.5 es saturada y 21 es azúcar).

El sabor artificial de vainillin (MSG), erróneamente confundido con vainilla. Con sabor y aroma a vainilla, este producto no es más que un químico compuesto por el extracto molecular de la vaina de la vainilla y petróleo.

Contiene MSG, por lo que no es ningún nutriente, vitamina ni mineral y por ende, no provee beneficio alguno a la salud. Es 78% glutamato, 12% sodio y 10% agua. En consecuencia, no puede considerarse un producto natural.