A unos 7.800 años luz de distancia, en la constelación de Cygnus, se encuentra el V404 Cygni, un sistema binario estelar que consiste en un agujero negro de aproximadamente nueve veces la masa del Sol, y una estrella acompañante, una gigante roja ligeramente más pequeña que el Sol.

En 2015, acaparó la atención de los científicos al despertar de su latencia para tragar y expulsar masa procedente de su estrella vecina. Los astrónomos todavía están analizando el hecho. Ahora acaban de descubrir una característica sorprendente: el agujero negro expulsa chorros de plasma en diferentes direcciones como resultado del rápido consumo de la estrella.

Utilizando una serie de telescopios en EE.UU., desde Hawái a las islas Vírgenes, James Miller-Jones, profesor asociado de la Universidad Curtin (Australia), y sus colegas estudiaron los chorros y la radiación proveniente del sistema en 2015. Los resultados de su estudio fueron publicados en la revista ‘Nature’.

Los astrónomos ya habían observado expulsión de chorros de plasma en otros sistemas pero nunca antes a una velocidad tan alta. “Lo notable fue que la dirección de los chorros cambiaba en una escala de tiempo muy corta, de diez minutos o menos”, explicó Miller-Jones.

Al igual que muchos agujeros negros, se está alimentando de su estrella vecina, absorbiendo el gas de su superficie, según el científico. “Se arremolina alrededor del agujero negro, al igual que el agua se arremolina alrededor de un orificio cuando baja”, detalló el profesor.

Este proceso forma un disco de incremento de materia alrededor del agujero negro. Tales discos suelen ser delgados y planos. En el caso de V404 Cygni tiene unos 10 millones de kilómetros de ancho.

Miller-Jones afirmó que la explicación más probable de esto es que la rápida alimentación del agujero negro emitió radiación que causó que la parte interna del disco se hinchara. Esto provoca una desalineación entre el disco y el agujero negro, empujando los chorros en diferentes direcciones.

“Lo que es diferente en V404 Cygni es que el disco de material y el agujero negro están desalineados. Esto parece estar haciendo que la parte interna del disco se tambalee como un trompo y dispare los chorros en diferentes direcciones a medida que cambia de orientación”, señaló Miller-Jones.