En 2013, el astrónomo Timothy Hamilton, de la Universidad Estatal Shawnee (EE.UU.), descubrió por accidente lo que parecían ser un par de objetos idénticos que tenían un aspecto tan extraño que los investigadores tardaron más de 7 años en determinar su naturaleza. Estos curiosos cuerpos, captados por el telescopio espacial Hubble de la NASA, consistían en dos bulbos galácticos –el núcleo central lleno de estrellas de una galaxia– y al menos tres rayas divididas casi paralelas, divulgo RT. Después de perseguir teorías sin salida y solicitar ayuda a sus colegas, el científico y un equipo dirigido por Richard Griffiths, de la Universidad de Hawái, reunieron finalmente todas las pistas para resolver el rompecabezas y llegaron a la conclusión de que esos dos objetos lineales eran las imágenes estiradas de una galaxia lejana con lente gravitacional situada a más de 11.000 millones de años luz. Además, parecían ser imágenes especulares la una de la otra, detalló este jueves la ‘NASA’.

Los investigadores descubrieron que la inmensa gravedad de un cúmulo de galaxias no catalogado situado en primer plano estaba deformando el espacio y ampliando, iluminando y estirando la imagen de una galaxia distante detrás de ella, un fenómeno denominado ‘lente gravitacional’. Aunque los sondeos del Hubble revelan muchas de estas distorsiones en forma de espejo causadas por ese fenómeno, este objeto en particular era especialmente desconcertante. En este caso, una alineación precisa entre la galaxia de fondo y el cúmulo de galaxias en primer plano produce copias gemelas ampliadas de la misma imagen de la galaxia remota. Este raro fenómeno se produce porque la galaxia de fondo se encuentra a caballo entre una ondulación del tejido espacial, explica el estudio, publicado en septiembre en la revista ‘The Monthly Notices of the Royal Astronomical Society’.

Esta ondulación es una zona de gran aumento causada por la gravedad de densas cantidades de materia oscura, el pegamento invisible que constituye la mayor parte de la masa del universo. Cuando la luz de la galaxia lejana atraviesa el cúmulo a lo largo de esa ondulación, se producen dos imágenes en espejo junto con una tercera imagen que puede verse a un lado.

Griffiths comparó este efecto con los brillantes patrones de ondas que se ven en el fondo de una piscina. “Piensen en la superficie ondulada de una piscina en un día soleado, que muestra patrones de luz brillante en el fondo”, explicó. “Estos patrones brillantes en el fondo son causados por un efecto similar al de las lentes gravitacionales. Las ondulaciones de la superficie actúan como lentes parciales y concentran la luz solar en patrones brillantes en el fondo”, agregó. En la galaxia distante con lente gravitacional, la ondulación amplía y distorsiona en gran medida la luz de la galaxia de fondo que atraviesa el cúmulo. Asimismo, la ondulación actúa como un espejo curvo imperfecto que genera las copias duales, concluyeron los científicos.