Uno de los rompecabezas sobre la evolución de un tipo de galaxias que tienen una apariencia en forma de ‘X’ finalmente ha sido resuelto, comunica el ‘Observatorio de Radioastronomía de Sudáfrica (SARAO)’.

Algunas galaxias mucho más activas que nuestra Vía Láctea tienen gigantescos chorros gemelos de ondas de radio, que se se desplazan en direcciones opuestas y tienen su origen en un agujero negro masivo que se encuentra en el centro de determinada constelación. Sin embargo, ciertas galaxias son más complejas y parecen tener cuatro chorros formando una ‘X’.

Es el caso de la constelación conocida como ‘PKS 2014-55’, ubicada a 800 millones de años luz de la Tierra. Gracias a las nuevas imágenes obtenidas por el telescopio MeerKAT de SARAO, un equipo de astrónomos de Sudáfrica y EE.UU. determinó que la forma de dicha galaxia se parece más a un “doble búmeran”. Existían varias teorías sobre la formación de esas ‘X’, como por ejemplo, que se deben a cambios en la rotación del agujero negro en el centro de la galaxia o como consecuencia de la interacción de dos agujeros negros.

Pero los autores del nuevo estudio, que ha sido aceptado para su publicación en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, afirman que la apariencia de PKS 2014-55 surge por el reingreso de dos chorros de ondas de radio que se desvían en diferentes direcciones, formando una especie de brazos que se extienden cada uno 2,5 millones de años luz en el espacio. “Esos chorros son ‘revertidos’ por la presión del gas intergaláctico. A medida que fluyen hacia la galaxia central, son desviados por una presión de gas relativamente alta hacia los brazos horizontales más cortos del búmeran”, señala el comunicado de SARAO.