La sonda New Horizons de la NASA ha transmitido a la Tierra las imágenes más precisas hasta el momento de Ultima Thule, considerado el objeto espacial más lejano y primitivo jamás estudiado, informó el pasado viernes la agencia espacial estadounidense.

Estas fotografías revelaron la presencia de extraños patrones en la superficie del objeto —conocido oficialmente como ‘2014 MU69’—, que los científicos aún no logran explicar.

Se ubica en el cinturón de Kuiper, a una distancia aproximada de 6.640 millones de kilómetros de la Tierra, por lo cual las señales de radio —que viajan por el espacio a la velocidad de la luz— llegan a nuestro planeta con seis horas y nueve minutos de retraso.

Para fotografiarlo, los expertos de la misión debieron conocer en todo momento la ubicación precisa tanto del objeto como de la sonda, que el pasado 1 de enero pasó a apenas 3.500 kilómetros de su objetivo y a una velocidad de 51.500 kilómetros por hora.

De este modo, estas imágenes —con una resolución de unos 33 metros por pixel— fueron obtenidas gracias a la más alta precisión de navegación en toda la historia de la exploración espacial, detallaron los expertos de la misión.

Este acercamiento “fue arriesgado”, dado que “había una buena oportunidad de obtener solo una parte o incluso ninguna” de Ultima Thule “en el estrecho campo de visión de la cámara” de New Horizons, explicó Alan Stern, el investigador principal del proyecto.

“Algunos de los detalles que observamos ahora en la superficie de Ultima Thule no se parecen a ningún objeto explorado”, añadió Stern, en referencia a las manchas de tono claro y de forma circular que se aprecian en su superficie.

Asimismo, las nuevas imágenes revelan con más detalle las concavidades oscuras presentes cerca del límite entre las áreas de Ultima Thule iluminadas por el sol con aquellas que permanecen oscuras.