El pasado 02 de marzo, se cumplieron 50 años del despegue de la histórica sonda Pioneer 10, llevando consigo al cosmos, el primer mensaje de la humanidad, para las posibles civilizaciones extraterrestres que encuentren la nave espacial, reportó el portal ‘Inverse.com’.

Poco antes de la construcción del Pioneer 10, el periodista interesado en la comunicación extraterrestre, Eric Burgess, visitó las instalaciones del Jet Propulsion Laboratory de la NASA. Y junto al Dr. Carl Sagan, pionero de la comunicación científica, querían convencer a la agencia espacial estadounidense de que el Pioneer 10 podría ser un medio para establecer comunicación con extraterrestres.

Al Dr. Sagan y al Dr. Frank Drake, fundador del Instituto de Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre (SETI), se les dieron tres semanas para diseñar un mensaje para que el Pioneer 10 llevara al espacio exterior.

El producto final fue una placa de aluminio cubierta de oro, que cuenta con varios elementos, cada uno de ellos, destinado a ayudar a los alienígenas a rastrear la sonda hasta su origen en el continuo espacio-tiempo, utilizando la ubicación de púlsares con respecto a la Tierra en el momento de la concepción de la nave espacial. También cuenta con un boceto de los seres humanos, una figura femenina y una masculina, la cual tiene una palma de la mano abierta, para indicar una intención pacífica.

También se agregó un esquema en la parte superior izquierda de la placa, que representa una inversión en la dirección de spin del electrón, en un átomo de hidrógeno (el elemento más abundante en el universo). Esta transición provoca una onda de radio de 21 centímetros. Y en la parte inferior se reprodujo un esquema de nuestro sistema solar, con los planetas ordenados según su distancia al Sol y con una indicación de la ruta inicial de la sonda Pioneer 10.

Debido a que los humanos careceríamos de un lenguaje en común con los extraterrestres, entonces la teoría de trabajo detrás de la placa era que una comprensión del universo basada en la física, un lenguaje universal, por así decirlo, sería tan fundamental que permitiría que cualquier otra forma de vida inteligente que viajara por el espacio, encontrar a nuestro planeta. Después de todo, esta civilización tendría que estar lo suficientemente avanzada como para hallar al Pioneer 10 en la inmensidad espacio en primer lugar.