El Telescopio Espacial James Webb de la NASA, ha llegado a su destino de operación, a 1,5 millones de km de la Tierra y tras un increíble viaje de 29 días, desde que despegara el pasado 25 de diciembre, informó el portal ‘La Vanguardia’.

La agencia espacial estadounidense detalló que las maniobras del telescopio para llegar a su destino han sido un total éxito. El instrumento ha utilizado la menor cantidad posible de combustible, dejando una buena reserva para pequeñas correcciones de órbita que, sosteniendo los cálculos anteriores, podrían ampliar su vida útil más allá del tiempo estimado de cinco o diez años. Aunque el James Webb ya se encuentra en su punto de equilibrio gravitacional donde la influencia de la Tierra y el Sol no son una amenaza para sus órbita de operaciones y puede observar el cosmos desde una perspectiva única, debemos esperar algunos meses más para ver sus primeras imágenes.

Con el espejo primario y secundario desplegados, los ingenieros en en el Instituto Científico del Telescopio Espacial en Baltimore comenzarán un proceso de tres meses en el que prepararán los instrumentos científicos del observatorio espacial, comenzando por esperar a que se enfríen lo suficiente para empezar funcionar.

Sobre las capacidades de observación, estas prometen sorprender. Como explica la NASA, el James Webb posee cuatro instrumentos infrarrojos que permitirán ver más allá de las estrellas y explorar las estructuras primitivas del universo para comprender mejor su origen y nuestro lugar en él. Si todo sale según lo planeado, el proyecto de 10.000 millones de dólares construido y operado conjuntamente por la NASA, la Agencia Espacial Europea y la Agencia Espacial Canadiense para reemplazar al Hubble, podría enviar sus primeras imágenes este verano.