El volumen de ventas de diamantes a nivel global se ha reducido considerablemente por causa de la crisis del coronavirus, que bloqueó la industria, lo que ha llevado a que los productores acumulen grandes cantidades de esas piedras preciosas. Así, se cree probable que los cinco comercializadores de diamantes más grandes del mundo tengan alrededor de 3.500 millones de dólares en inventario, informa ‘Bloomberg Quin’.

A medida que las restricciones creadas para evitar la propagación del coronavirus comienzan a levantarse, la industria diamantífera se enfrentan a un dilema: intentar reducir el excedente de sus inventarios y proteger al mismo tiempo su industria. Las bóvedas de dos de las compañías diamantíferas más grandes del mundo –De Beers, con sede en Londres (Reino Unido), y su rival ruso Alrosa– siguen acumulando esas piedras preciosas a pesar de sus esfuerzos por controlar los niveles de existencia, reducir su producción y mantener precios fijos.

“Han tratado de restringir el suministro de diamantes en bruto para proteger el mercado y salvaguardar el valor”, explicó Anish Aggarwal, socio de la empresa consultora de la industria de diamantes Gemdax. “La pregunta será cómo se logra esa reducción de existencias. ¿Pueden los mineros liquidar existencias y seguir protegiendo el mercado?, se preguntó el analista.