El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha expresado interés en que su país compre Groenlandia en reiteradas conversaciones con sus allegados, según reportan medios estadounidenses citando fuentes en condición de anonimato. ‘The Wall Street Journal’ señala que el mandatario inicialmente planteó la adquisición el año pasado en una cena, en la que escuchó que Dinamarca, reino del que forma parte Groenlandia, tiene problemas para apoyar financieramente a ese territorio autónomo.

“¿Qué piensan acerca de eso, chicos? ¿Creen que funcionaría?”, preguntó entonces el inquilino de la Casa Blanca, según cita una de las fuentes. Según trascendió, Trump desde esa cena toca el tema en reuniones y conversaciones informales, aunque con diferentes grados de seriedad. Llegó al punto, no obstante, de solicitar a sus asesores que estudiaran esta posibilidad.

 

 

Trump, que amasó una fortuna personal con negocios de bienes raíces, tiene programado un viaje a Dinamarca dentro de dos semanas, aunque los reportes apuntan a que no estaría relacionado con ambiciones inmobiliarias. Mencionan, no obstante, que el mandatario ha prestado especial atención cuando se habla sobre los vastos recursos naturales de Groenlandia y su ubicación estratégica. Los reportes añaden que se ha abordado el tema de la seguridad nacional en las discusiones sobre una hipotética adquisición.

La isla, cuyo territorio está cubierto en más de tres cuartas partes por hielo (que se derrite aceleradamente), alberga la base militar Thule —la más septentrional de EE.UU.—, y gracias a un antiguo acuerdo el Gobierno danés permite al país norteamericano efectuar operaciones militares en prácticamente todo ese territorio.