El pasado 14 de mayo, la NASA presentó las leyes y reglas para la exploración y la explotación de la Luna.

La agencia espacial estadounidense espera que otros países aprueben el documento llamado Los Acuerdos Artemis, para exploren nuestro satélite natural bajo las mismas condiciones. Estas reglas estipulan la extracción de recursos naturales, la creación de bases permanentes y la protección de los lugares de alunizaje de las históricas misiones Apolo.

El documento introduce el concepto de “zonas seguras”: para establecer las fronteras en la Luna de los países que participan en el acuerdo. Las naciones se comprometerán a intercambiar datos sobre estos territorios y “respetar” las zonas de seguridad de otros. La NASA destaca que la extracción de recursos en la Luna, Marte y los asteroides es “crítica” para la exploración espacial. Por ejemplo, las naciones podrán producir combustible directamente en el espacio.

Las partes del acuerdo deberán registrar naves espaciales y naves usadas en la Luna. Para ello la NASA ya cuenta con una Convención de Registro e insta a unirse al acuerdo a todos los países que aún no lo han hecho y establece el cumplimiento de los principios de reducción de la cantidad de desechos espaciales.

De acuerdo con las nuevas reglas, los países están obligados a anunciar públicamente sus planes y políticas para la exploración de la Luna, realizar actividades solo con fines pacíficos, utilizar sistemas compatibles con estándares internacionales abiertos y ayudar a los socios en situaciones de emergencia. Normas basadas en el Tratado sobre el espacio ultraterrestre de la ONU firmado en 1967, que prohibía el uso de armas de destrucción masiva en el espacio.

Sin embargo, con la creación de la ‘Fuerza Espacial de los EUA’ y el reciente anuncio de la formación del ‘Escuadrón de Operaciones Espaciales de Japón’, se espera la militarización del espacio exterior. Por lo que la firma de un nuevo Tratado para regular las actividades especiales, debe ser una prioridad para la comunidad internacional.